No crees contraseñas basadas en secuencias
Cuando un individuo mal intencionado quiere descubrir la contraseña de alguien, sabes lo que generalmente intenta primero? Secuencias como 123456, abcdef, 1020304050, qwerty (secuencia del teclado), entre otras. Las contraseñas secuenciales pueden ser recordadas fácilmente, pero por otro lado, pueden ser descubiertas facilmente. Por lo tanto, evítalas. Aunque pueda parecer un consejo obvio, muchos problemas de seguridad en las empresas y en los servicios de internet ocurren por el uso de contraseñas de este tipo. Este tipo de contraseñas pueden ser descubiertas con tanta facilidad que es cada vez más común el uso de funciones que impiden el uso de secuencias cuando el usuario tiene que crear una contraseña.
No use fechas especiales, el número de la placa del coche, nombres y semejantes
Mucha gente utiliza días especiales, como su fecha de cumpleaños o la de un pariente o su fecha de casamiento como contraseña. También hay quien utiliza el número de la placa del coche, el número de su casa, el número del teléfono, el número de documento, el nombre de un hijo, su apellido invertido, entre otros. Esta práctica es más utilizada que el uso de secuencias, por otro lado, una persona mal intencionada puede descubrir que una fecha significa mucho para ti y usarlo a la hora de intentar descubrir tu contraseña. Además, alguien puede verte consultando un documento antes de teclear tu contraseña. Por lo tanto, evitar el uso de este tipo de información es una manera eficiente de reforzar tu seguridad.
Evita utilizar contraseñas relacionadas a tus gustos
Te gusta el fútbol y eres fanático de un equipo? Evita utilizar el nombre del club como contraseña.
Eres fan declarado de un grupo musical? Evita utilizar el nombre de la banda o de sus músicos como contraseña.
Adoras los libros de un determinado escritor? Evita utilizar el nombre de él o de personajes de sus obras como contraseña.
Cuando a alguien le gusta mucho alguna cosa, generalmente deja eso claro a todos a su alrededor. Si es así, las oportunidades de una persona de crear una contraseña en base en sus gustos son grandes, y un individuo mal intencionado sabe de eso.
No utilices palabras que están a tu alrededor para crear contraseñas
La marca del reloj en la pared de la oficina, el modelo del monitor de vídeo en tu escritorio, el nombre de la tienda que puedes ver cuando miras por la ventana, o cualquier nombre a tu alrededor puede parecer una buena idea para una contraseña, especialmente cuando se trata de una palabra larga y difícil de ser asimilado en la primera tentativa. El problema es que si tu puedes ver esos nombres cuando vas a teclear una contraseña, alguien cercano a ti puede darse cuenta. Por lo tanto, evita usar como contraseña algo fácilmente visible en tu ambiente.
No crees contraseñas parecidas a las anteriores
Muchos sistemas exigen o recomiendan el cambio periódico de contraseñas. Al hacer eso, toma el cuidado de no utilizar una contraseña semejante a la anterior (que sólo difieren por un caracter, por ejemplo) o una contraseña que ya haya sido utilizada.
Fuente: informática-hoy
5 may 2010
3 may 2010
Cómo proteger tus contraseñas
Guarda tus contraseñas en la mente
Evita escribir tu contraseña en pedazos de papel, agendas, archivos electrónicos desprotegidos o en cualquier medio que pueda ser accedido por otra persona. Si esto fuera necesario, sólo escribe la contraseña, no informes lo que esa combinación significa. Si la cantidad de contraseñas es muy grande, puedes utilizar programas específicos para administrarlas.
No uses la opción "recordar contraseña" en computadoras públicas
En computadoras públicas o de la oficina, no utilices la opción de "insertar contraseñas automáticamente", "recordar contraseña" o su equivalente que muchos sitios webs y navegadores ofrecen. Evita hacer eso inclusive en tu notebook, si sueles utilizarlo fuera de casa con frecuencia.
Siempre haz click en Salir, Logoff o su equivalente
Mucha gente se contenta en cerrar el navegador al salir de una determinada web. Eso es seguro la mayoría de las veces, sin embargo, en algunos casos, la simple reapertura de la página puede hacer que el contenido que accedías (tu cuenta de e-mail, por ejemplo) sea mostrado nuevamente. Si tuvieras contraseñas almacenadas en mensajes de e-mail, el problema se agrava. Un modo de garantizar que eso no suceda es clickear en los links o botones que digan "Salir", "Logoff", "Sign out", o su equivalente.
Si es posible, no utilices tus contraseñas más importantes en computadoras públicas o redes desconocidas
Siempre que sea posible, evita acceder a servicios muy importantes para ti en computadoras públicas (la página de tu cuenta bancaria, por ejemplo). Si eso fuera inevitable, verifica si el sitio web ofrece recursos de seguridad (protección por SSL, por ejemplo). También evita utilizar tus contraseñas en redes Wi-fi que desconozcas.
Al teclear tu contraseña, verifica si lo haces en el campo correcto
Ten cuidado de no teclear tu contraseña en el lugar errado, por ejemplo, en el campo "Nombre". Si haces eso, una persona cercana podrá leer lo que haz escrito, ya que solamente el campo contraseña está protegido. Un buen modo de evitar eso es no mirar sólo el teclado mientras tecleas. Mira constantemente la pantalla.
Cambia tu contraseña periódicamente
Es muy importante que cambies tus contraseñas periódicamente, por lo menos cada tres meses. Haciendo eso, impides, por ejemplo, que una persona que conoce tu contraseña y esté accediendo a una cuenta tuya en algún servicio sin que lo sepas, continúe haciéndolo.
No uses la misma contraseña para varios servicios
Para cada servicio que uses, utiliza una contraseña diferente. Si no haces esto, alguien que descubra tu contraseña en una determinada web podrá intentar utilizarla con éxito en otros servicios que utilices.
No utilices preguntas con respuestas obvias
Muchos sitios webs ofrecen un recurso donde puedes recuperar tu contraseña al responder una determinada pregunta. La idea aquí es hacer que suministres una pregunta que sólo tu sabes la respuesta. No crees preguntas que pueden ser fácilmente respondidas, por ejemplo, "que país ganó la Copa del Mundo FIFA de 1978?" (Argentina). En vez de eso, crea preguntas cuyas respuestas sólo tu conoces, como "cual es el nombre de la chica con la cual fui al cine a ver Gladiador".
No compartas tu contraseña con nadie
Evita compartir tus contraseñas con otras personas, aunque ellas sean íntimas. Aunque sea de tu entera confianza, la persona puede dejar tu contraseña expuesta en algún lugar sin darse cuenta. Si utilizas un servicio compartido, cada persona debe tener su propio acceso privado, siempre que sea posible.
Cuidado con los e-mails o sitios webs falsos que solicitan tu contraseña
Uno de los fraudes más frecuentes en internet son e-mails que te envían a sitios webs falsos que se hacen pasar por páginas de bancos, correo electrónico, redes sociales, entre otros, imitando la imagen visual de los servicios originales. Si el usuario no se da cuenta que está accediendo a un sitio web falso, va a terminar entregando su contraseña y otros datos a un desconocido mal intencionado. Por eso, es necesario estar siempre atento a los detalles que permiten identificar los e-mails o sitios webs falsos, como direcciones no relacionadas con el servicio, errores ortográficos groseros y solicitudes sospechosas. Jamás hagas click en el hipervínculo de un email, abre un navegador y accede directamente al sitio web tipeando la dirección en la barra de direcciones.
Fuente: informática-hoy
Evita escribir tu contraseña en pedazos de papel, agendas, archivos electrónicos desprotegidos o en cualquier medio que pueda ser accedido por otra persona. Si esto fuera necesario, sólo escribe la contraseña, no informes lo que esa combinación significa. Si la cantidad de contraseñas es muy grande, puedes utilizar programas específicos para administrarlas.
No uses la opción "recordar contraseña" en computadoras públicas
En computadoras públicas o de la oficina, no utilices la opción de "insertar contraseñas automáticamente", "recordar contraseña" o su equivalente que muchos sitios webs y navegadores ofrecen. Evita hacer eso inclusive en tu notebook, si sueles utilizarlo fuera de casa con frecuencia.
Siempre haz click en Salir, Logoff o su equivalente
Mucha gente se contenta en cerrar el navegador al salir de una determinada web. Eso es seguro la mayoría de las veces, sin embargo, en algunos casos, la simple reapertura de la página puede hacer que el contenido que accedías (tu cuenta de e-mail, por ejemplo) sea mostrado nuevamente. Si tuvieras contraseñas almacenadas en mensajes de e-mail, el problema se agrava. Un modo de garantizar que eso no suceda es clickear en los links o botones que digan "Salir", "Logoff", "Sign out", o su equivalente.
Si es posible, no utilices tus contraseñas más importantes en computadoras públicas o redes desconocidas
Siempre que sea posible, evita acceder a servicios muy importantes para ti en computadoras públicas (la página de tu cuenta bancaria, por ejemplo). Si eso fuera inevitable, verifica si el sitio web ofrece recursos de seguridad (protección por SSL, por ejemplo). También evita utilizar tus contraseñas en redes Wi-fi que desconozcas.
Al teclear tu contraseña, verifica si lo haces en el campo correcto
Ten cuidado de no teclear tu contraseña en el lugar errado, por ejemplo, en el campo "Nombre". Si haces eso, una persona cercana podrá leer lo que haz escrito, ya que solamente el campo contraseña está protegido. Un buen modo de evitar eso es no mirar sólo el teclado mientras tecleas. Mira constantemente la pantalla.
Cambia tu contraseña periódicamente
Es muy importante que cambies tus contraseñas periódicamente, por lo menos cada tres meses. Haciendo eso, impides, por ejemplo, que una persona que conoce tu contraseña y esté accediendo a una cuenta tuya en algún servicio sin que lo sepas, continúe haciéndolo.
No uses la misma contraseña para varios servicios
Para cada servicio que uses, utiliza una contraseña diferente. Si no haces esto, alguien que descubra tu contraseña en una determinada web podrá intentar utilizarla con éxito en otros servicios que utilices.
No utilices preguntas con respuestas obvias
Muchos sitios webs ofrecen un recurso donde puedes recuperar tu contraseña al responder una determinada pregunta. La idea aquí es hacer que suministres una pregunta que sólo tu sabes la respuesta. No crees preguntas que pueden ser fácilmente respondidas, por ejemplo, "que país ganó la Copa del Mundo FIFA de 1978?" (Argentina). En vez de eso, crea preguntas cuyas respuestas sólo tu conoces, como "cual es el nombre de la chica con la cual fui al cine a ver Gladiador".
No compartas tu contraseña con nadie
Evita compartir tus contraseñas con otras personas, aunque ellas sean íntimas. Aunque sea de tu entera confianza, la persona puede dejar tu contraseña expuesta en algún lugar sin darse cuenta. Si utilizas un servicio compartido, cada persona debe tener su propio acceso privado, siempre que sea posible.
Cuidado con los e-mails o sitios webs falsos que solicitan tu contraseña
Uno de los fraudes más frecuentes en internet son e-mails que te envían a sitios webs falsos que se hacen pasar por páginas de bancos, correo electrónico, redes sociales, entre otros, imitando la imagen visual de los servicios originales. Si el usuario no se da cuenta que está accediendo a un sitio web falso, va a terminar entregando su contraseña y otros datos a un desconocido mal intencionado. Por eso, es necesario estar siempre atento a los detalles que permiten identificar los e-mails o sitios webs falsos, como direcciones no relacionadas con el servicio, errores ortográficos groseros y solicitudes sospechosas. Jamás hagas click en el hipervínculo de un email, abre un navegador y accede directamente al sitio web tipeando la dirección en la barra de direcciones.
Fuente: informática-hoy
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